sábado, 28 de marzo de 2009

Mi "locus amoenus"

Hello, kids!, Vamos a retratar la naturaleza "ideal". Quiero que colguéis fotos vuestras de aquellos paisajes que alguna vez hayáis visitado y que os hayan parecido vuestro "locus amoenus". Acompañad las imágenes con una descripción y un comentario de ese espacio ideal, que hayáis considerado un "refugio". Si no habéis estado en ninguno que así os parezca, podéis seleccionar un lugar del mundo que creáis que lo sea, pegáis la foto y hacéis el resto.

¿Existen, realmente "locus amoenus"?, ¿cuidamos la naturaleza para que no se pierdan?, ¿preferimos la "vida retirada", o la vida urbana?, ¿pueden ser compatibles progreso y cuidado del medioambiente,...? Tenéis que redactar un texto argumentativo, estilo artículo de opinión, donde reflexionéis sobre estas ideas. Espero vuestras aportaciones para después de Semana Santa. Las mejores serán publicadas en la revista escolar nuestra anual, El estuche.

Gracias y manos al teclado.

8 comentarios:

maria dijo...

¿Cómo hacemos para colgar junto con la opinión la foto,Lucía?

María Recio García

EvilKiller07 dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
EvilKiller07 dijo...

Veamos, no se si saldrá la foto, en caso de que no, aqui te dejo el link, es digamos una "playa tranquila", (aunque nunca lo están)
Pero conseguir pillar una parte donde no habia nadie.
No recuerdo el hotel en el que estabamos de viajes, pero del aburrimiento me fui con mi primo a la playa y como soy "el fotografo" hice una foto allí.
Se estaba muy tranquilo, puesto que la poca gente que habia no se escuchaba, solo era el viento, el sonido de las olas, y la arena en mi cara a causa del viento

http://balnearios10.com/wp-content/uploads/2008/07/playa-del-carmen1.jpg

pinto dijo...

Mi locus amoenus

Mi locus amoenus sería una casa al pie de una montaña, en un pueblo pequeño. Creo que el locus amoenus existe, un paraje desolado, tranquilo donde puedas dejar la vida rutinaria del trabajo o del ruido molesto de los coches de la ciudad, mi locus es una casa en la montaña, un sitio tranquilo y agradable donde puedes contemplar la naturaleza, pasear por los bosques tranquilamente, sentarte a leer mientras escuchas el sonido de los pájaros sin que suene el molesto ruido de un coche, respirar aire limpio mientras paseas por la montaña, nadar en un rio o lago tranquilamente, un sitio que es real y que la gente estropea por la contaminación, aunque cada vez hay más gente que ayuda contra esta causa, espero que algún día todos nos demos cuenta de lo que le hacemos a la naturaleza, mientras que ella nos lo da todo.

El link de esta foto se copia en el buscador, es una bonita foto de una casa en la montaña.
http://www.fonditos.com/wallpapers/1024x768/00863.jpg

Firmado: Jesús Pinto

Fran dijo...

Un locus amoenus es un lugar dónde te gustaría estar siempre, donde el tiempo deje de correr. Un lugar en el que quisieras pasar el resto de tu vida, donde gastarías tu último día de vida.
El mío en particular es la playa dónde voy cada verano. Lo mejor son las sensaciones que tienes nada más bajarte del coche, la brisa fresco del mar en la cara, el olor a agua de mar en el aire, el sonido de las hojas de las palmeras al dar entre sí a causa del viento.
Después, una vez en la playa sientes la arena entre los dedos de los pies, las conchas quebrarse debajo de tus pies desnudos, ves los pequeños cangrejos ermitaños correr hacia la orilla para poder tener un poco de agua fresca antes de que la siguiente ola los lance lejos otra vez. Ves las almejas soltar burbujitas del agua que les ha entrado dentro.
Cuando entras en el agua, sientes que todas tus células se vuelven pez y no puedes evitar zabullirte en el agua, sin importarte a quién salpiques ni quién te riña. Nadas un rato, sintiéndote el mejor nadador del mundo, como pez en el agua, como delfín que salta. Al rato te cansas, y te limitas a flotar sobre la superficie del mar, uniéndote con él notando la energía fluir, también notas el sol incidir sobre tu cuerpo, no te importa si te quemas, si luego dolerá, no te importa nada.
Sales del agua y notas como la fría brisa atraviesa tu piel mojada, te cubres con la toalla y esperas a secarte para después entrar otra vez en el agua.
Pero no todo en la playa es bañarse y la arena, también puedes pasear y sentir las pequeñas olas de la orilla romperte en los tobillos.
Pero lo mejor llega al final cuando el sol empieza a bajar, y empieza un desfile de luz y color que ni el mejor alquimista podría imitar. El cielo se vuelve morado y el sol naranja que refleja su luz en las nubes también naranjas. Acto seguido el sol baja más, a los ojos del admirador parece como si tocase la superficie del agua y bajar lentamente hasta querer acariciar las olas. El cielo se vuelve naranja y azul. Y pasados unos minutos, el brillante astro baja por completo hasta ocultarse a nuestros ojos detrás del horizonte y todo se vuelve oscuro por un rato. Incluso a veces, no se llega a ver la oscuridad total porque la luna sale presurosa a regalarnos un poco de la luz que le ha robado al sol.


Lo más curioso es que, ya de noche, te asomas al mar, y lo ves tan negro, tan solitario, tan vacío, que te da miedo bañarte. Decimos que nos da “cosa” pero la
realidad es que tememos el lugar donde a cualquiera le gustaría estar.
Este es mi locus amoenus, y en mi opinión todo el mundo debería tener uno propio, un lugar donde descansara de todo, donde pudiera relajarse y esconderse del estrés y la vida agitada de las ciudades. Aquí en la playa donde me gusta pasar mi tiempo libre y periodos de descanso, el Ayuntamiento de la zona está poniendo en marcha políticas de protección de la naturaleza, el parque ha sido declarado espacio natural y éste incluye la playa, la arena y un parque de marismas que había en frente, donde no se puede hacer fogatas, ni acampadas, no está permitido el paso de vehículos a motor, no está permitido construir y para pescar en la zona es necesario tener la licencia de pesca provincial.
Algunos estudiantes de la universidad de Cádiz hacen estudios en este parque, también se intenta mejorar la relación entre las personas que viven en esta zona y los animales, habilitando observatorios de aves, rutas guiadas por el parque y actividades deportivas promovidas por el Ayuntamiento.
(Como no se como colgar la foto, lo levaré en papel el día de clase)

Fran dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Manuel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Manuel dijo...

Mi paisaje ideal es que el está arriba de este texto, que, a continuación, me dispongo a escribir. Me gusta porque es libertad, no hay ataduras de ningún tipo en él, ya que, con los medios apropiados, puedes cruzar esa “frontera” conocida como mar.

Lo peor es que, por nuestra culpa, los estamos perdiendo. Sobre todo perdemos las costas, a causa de la construcción masiva de hoteles para el turismo. Sí, aumenta la economía, pero perdemos gran parte de playa.
Por eso pienso que, el progreso y el cuidado medioambiental son totalmente incompatible, o, al menos, de momento.

También pienso que solemos preferir una vida retirada y tranquila, ya que el ruido de la ciudad no nos permite disfrutar de las maravillas de la naturaleza.

Mi conclusión sobre los “locus amoenus” es que, si existen(que pueden existir), no creo que duren mucho a causa de la constante contaminación por parte de nosotros, el ser humano.

Link: http://img208.imageshack.us/img208/3540/plage23hd1.jpg